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Inundaciones en Málaga

Wednesday, December 30th, 2009

Inundaciones en Málaga

Estimados amigos de Málagahistoria: Con fecha de 24 de Diciembre os escribo éste ensayo al que  llamo “inundaciones en Málaga” que como siempre, he disfrutado dandole forma y buscando datos. Creo que me satisface la idea que desarrolla éste blog de testimonios de amigos y vecinos de la comarca de Málaga. Todo cuanto aqui expongo es solo lo mas representativo del fenomeno de inundaciones sobre Málaga. El tema da para mas pero de momento quedo satisfecho con lo que aqui recojo. Saludos a los amigos de malagahistoria.com

La ciudad de Málaga, como cualquier otro espacio geográfico del planeta, es susceptible de soportar fenómenos naturales de cualquier índole, en mayor o menor grado e intensidad, siendo el fenómeno de las inundaciones el protagonista escogido, por haberse cumplido recientemente (14 noviembre 2009) el vigésimo aniversario de la última gran inundación sobre este municipio.

EMPLAZAMIENTO

La ciudad de Málaga se encuentra situada entre las estribaciones del Sistema Penibético y el mar Mediterráneo. Las aguas pluviales son conducidas al mar mediante los ríos Guadalhorce, Campanillas (afluente del anterior) y Guadalmedina o río de la ciudad, además de diversos arroyos, unos afluentes de estos ríos, otros desaguando directamente al mar.

DESECACIÓN DEL MAR MEDITERRÁNEO

 El Consejo Superior de Investigaciones Científicas español, en unos estudios realizados sobre el fondo marino del mar de Alborán, (antesala del mar Mediterráneo), llegó a la conclusión de que hace unos seis millones de años, el mar Mediterráneo casi se secó, debido al levantamiento tectónico del estrecho de Gibraltar, quedando incomunicado con el océano Atlántico durante un largo periodo de tiempo. Cuando las aguas del océano Atlántico encontraron de nuevo un paso a través del estrecho de Gibraltar, debido en este caso al hundimiento tectónico de la zona y a la diferencia de desnivel de los mares (unos 1.500mts.) , se produjo un “megarrápido” con un caudal de agua mil veces la actual del río Amazonas circulando a cientos de kilómetros/hora.

Esta enorme descarga de agua supuso la mayor y más brusca inundación jamás registrada en el planeta, siendo las zonas ribereñas al mar de Alborán las más convulsionadas, por consiguiente, la zona geográfica denominada actualmente ciudad de Málaga, no fue ajena a las magnitudes de este fenómeno.

TESTIMONIO HISTÓRICO

Estrabón, (geógrafo e historiador griego 63-64 a.c. 19-24 d.c.) que escribió su geografía en el siglo primero de nuestra era, dice de Malaka que era una ciudad cercana a una región selvosa. Parece cierto que el arco montañoso que rodea la ciudad era todo él un bosque de alcomocales y encinas (bosque Mediterráneo). El matorral protegía de la erosión y el bosque en conjunto actuaba de regulador natural, protegiendo la ciudad de aluviones, presentando un cauce bien definido por el que circulaba agua permanentemente, de la que se abastecía la población.

TOMA DE MÁLAGA POR LOS REYES CATÓLICOS

la conquista de Málaga por los Reyes Católicos (agosto de 1487), rápidamente se organizó el reparto de los bienes raíces de los vencidos entre los nuevos pobladores cristianos. A partir de entonces, el arco selvático que rodeaba la ciudad, fue decreciendo por la tala masiva que en este periodo se produjo, se roturaron las tierras y el cultivo de la vid sustituyó a encinares y alcomocales, quedando la ciudad desprotegida de los aluviones.

TIERRA DE MÁLAGA, TERRITORIO DESPROTEGIDO

Con el paso del tiempo, las condiciones naturales de protección de aluviones mermaban, la ciudad crecía y la población aumentaba sin que existiera medios artificiales ni políticas encaminadas a paliar la alteración del medio natural como elemento regulador y de protección contra inundaciones.

RIADAS IMPORTANTES ANTERIORES AL SIGLO XX.

Son innumerables las registradas, siendo las más catastróficas las ocurridas en los años 1661, 1764 y 1786, sin que actuación alguna por parte de los poderes públicos atendiera esta gravísima carencia, llegando en estas condiciones de frecuentes riadas de agua y lodo sobre la ciudad al siglo xx. La primera riada del siglo xx fue en 1901, a la que siguieron las ocurridas el cuatro de noviembre de 1902 y el cuatro de setiembre de 1905

RIADA DE 23  SEPTIEMBRE  1907

Todo lo ocurrido anteriormente en Málaga, parece ser, no justificaba que las autoridades emprendieran iniciativas encaminadas a mejorar la protección de la ciudad por aluviones, constituyendo la ocurrida en esta fecha un punto de inflexión en esta trayectoria de desgracias. Según consta en los archivos de la ciudad, de donde extraigo la siguiente trascripción literal: “No es habitual que las campanas de una catedral toquen a la una de la madrugada. Las de la catedral de Málaga, si que golpearon fuertemente sus bronces para advertir al vecindario que el río Guadalmedina traía tan enorme crecida que había desbordado los paredones y empezaba a inundar las partes bajas de la ciudad y los barrios Perchel y Trinidad”. Esta inundación fue la más tristemente recordada, como dato curioso, no llegó a caer una sola gota de agua sobre la ciudad, pero se habían registrado fuertes precipitaciones en toda la cuenca, llegando el agua alcanzar en las zonas bajas de la ciudad cinco metros de altura, derribando los puentes de la Aurora, Santo Domingo y el del ferrocarril, además de cuantiosos daños personales y materiales. El Guadalmedina se desborda de nuevo el 16 de noviembre de 1918. El 6 de marzo del año anterior se desbordó este mismo río y dos días después lo hizo igualmente el Río Guadalhorce, quedando interrumpida la comunicación del ferrocarril.

TERRENOS GANADOS AL MAR

Testimonio presente de las considerables avenidas y aluviones soportados en esta ciudad lo constituye el ensanche superficial experimentado por esta, terrenos ganados al mar por el depósito de materiales arrastrados por las riadas, consecuencia directa de la erosión del terreno, en otra época bosque Mediterráneo.

ACTUACIONES HIDRÁULICAS

 En fecha 13 de octubre de 1907, por Real Orden se encomienda a la recién creada División Hidráulica del Sur de España, el estudio de un plan de defensa contra las inundaciones, con el objetivo preferente de iniciar la construcción de la presa del Agujero sobre el cauce del río Guadalmedina, construcción que se inició en 1911, en las proximidades de la ciudad, presa cuya utilidad sería de regular el caudal de agua sobre el río a su paso por la ciudad. Igualmente la citad Real Orden autorizaba la repoblación forestal de su cuenca. Sobre el cauce del río Guadalhorce, se construye también la presa del conde de Guadalhorce, dando inicio las obras en otoño de 1914, siendo en 1966 cuando se inician las obras de las presas Guadalhorce-Guadalteba, dando configuración al conjunto de las tres presas hoy existentes, familiarmente llamados pantanos del Chorro, por ser este el primer nombre con que se designó al primero de los pantanos allí construidos (Conde de Guadalhorce) Más recientemente, en 1984 se inicia la construcción de otra segunda presa aguas abajo de la presa del Agujero, llamada presa del Limonero, con la doble función, reguladora de caudal y abastecedora de la ciudad. Sobre el cauce del río Campanillas, afluente del Guadalhorce en su tramo final, se inicia la construcción en 1994 de la presa de Casasola, protegiendo de inundaciones el distrito de Campanillas, contribuyendo a la defensa del tramo final del río Guadalhorce, disminuyendo la aportación a ese río y sumar caudal al abastecimiento de la ciudad. Sobre los montes de Málaga se llevaron a cabo trabajos de construcciones de diques para la protección contra las erosiones por escorrentías.Por último significar la mejora en la red urbana para la evacuación de aguas pluviales.
INUNDACIONES EN LA MEMORIA

Siguiendo el curso de la historia y de las inundaciones sobre Málaga, me viene al recuerdo los momentos vividos en relación a estas riadas. Vivíamos en Málaga a unos 500 mts. aprox. del litoral marítimo, entre los ríos Guadalhorce y Guadalmedina a una distancia aprox. de 3.5 y 1.5 kms. respectivamente, zona totalmente plana con un régimen pluviométrico de mucha consideración, anormal en estos tiempos, zona urbana mezclada con fincas de labor y fábricas, muchas de ellas dedicadas al refinado y envasado de aceite de oliva. Los camiones de transportes del aceite que acudían a las fábricas, solían hacer de puente para que el vecindario no quedara incomunicado. Recuerdo igualmente caminar con agua hasta el pecho, abriéndome paso entre los bidones vacíos para el transporte del aceite flotando por doquier. Era habitual que la guardia civil nos despertara con el aviso de amenazas de inundaciones, a veces por desbordamiento de un río u otro o por ambos, siendo partícipe y testigo de marchas hacia zonas elevadas de familias enteras, de madrugada y con lluvia. Más recientemente, siendo soldado en la base aérea de Málaga, por desbordamiento del río Guadalhorce en noviembre de 1969 quedó incomunicada la base aérea y el aeropuerto civil, participando como tal en tareas de puente para el tránsito de pasajeros y tripulaciones. He sido testigo igualmente de cómo el barrio de la Trinidad ha sido inundado en repetidas ocasiones por desbordamiento del arroyo de los Ángeles, con anterioridad a su embovedamiento en su tramo urbano.

Estos son algunos recuerdos que cito para dar idea de la gran riada que se produjo más recientemente, (14 de noviembre de 1989) por desbordamiento del río Guadalhorce, afectando particularmente el poniente de la ciudad y muy especialmente los polígono s industriales instalados en sus aledaños, riada que ha quedado en el recuerdo por los abundantes daños materiales y económicos causados.

CRECIMIENTO DEMOGRÁFICO

El rápido crecimiento poblacional de la ciudad, dinamizó la demanda de viviendas y por consiguiente la construcción. El suelo experimentó un alza continuada en su valor y surgió la especulación. Desaparecieron los humedales como zonas anegables del río Guadalhorce en su tramo final y sus zonas adyacentes cambió de cultivables a comerciales e industriales. La plataforma marítima-terrestre quedó alterada debido a construcciones de urbanizaciones, paseos marítimos, etc., elementos que actúan de diques, impidiendo la llegada al mar de las aguas que discurren en superficie. El urbanismo desaforado presidió el crecimiento urbano de la ciudad, se ocuparon arroyos, todo lugar era apto para alzar una construcción. Las redes de evacuación de aguas negras y pluviales, insuficientes, llegándose a conectar la acometida de una nueva barriada a un colector general de inferior diámetro, actuando de “cuello de botella”, lo que provocaba que en momentos críticos de avenidas, las alcantarillas expulsaran las tapaderas y las aguas negras hacían su aparición en superficie.

CONCLUSIÓN:

Por sus características oro gráficas, el territorio que comprende el municipio de Málaga, es por naturaleza zona anegable, lugar de tránsito de masas de agua pluviales caminando hacia zonas de inferior cota, es decir, el mar. El equilibrio natural quedó enormemente alterado, por intereses o por ignorancia y el resto de las actuaciones propias de la actividad humana ha contribuido a desnaturalizar el territorio, no siendo de garantía absoluta las distintas actuaciones hidráulicas paliativas realizadas para la protección contra inundaciones.

José Moreno Lopez - Málaga